
Increible pero cierto:
a) ¡Por fin está funcionando mi blog!
b) ¡He colado un busto de Lenin por la aduana norteamericana! Por si preguntaban quién era tenía pensado contestar “Miguel Rios”.
Sí, sí, ya se, arriesgando a acabar en Guantánamo. Pero no pasa nada; durante la primera semana en la Universidad no paraban de pasar imágenes del hombre y menciones a Marx (que aquí suena a algo alternativo y pro).